Evaluación de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del Gasoducto del Norte Propuesto por la Autoridad de Energía de Puerto Rico (AEE): Respuesta Comunitaria a la Crisis Energética

16 de octubre de 2010

 

La Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) presentó una Declaración de Impacto Ambiental (DIA) para defender el proyecto del Gasoducto de Norte. Este proyecto técnicamente no representa una opción para nuestro país ya que el análisis de sus operaciones es incorrecto y no cumple con los parámetros de diseño para un proyecto de esta magnitud. Además la DIA para la construcción de un gasoducto desde el sur hasta el norte de Puerto Rico es un documento sin rigurosidad científica y que carece de los elementos necesarios para poder evaluar científicamente el efecto del gasoducto sobre los recursos naturales de la zona. Por lo tanto, Casa Pueblo recomienda a la JCA no aceptar este documento que incumple con la Ley de Política Ambiental de Puerto Rico.

La premisa de crisis energética para forzar el Gasoducto del Norte y el proceso de evaluación atropellado son errados. Puerto Rico tiene una capacidad instalada para producir energía eléctrica muy superior (50% o más) a la demanda del país durante horas pico de consumo. Además, los precios del barril de petróleo son inferiores a los dominantes de años anteriores mientras no se proyecta una escasez de este combustible en los próximos años. Aunque la generación de gases de invernadero por la quema de comestibles fósiles es un asunto que amerita atención, en estos momentos la AEE no enfrenta violaciones en sus emisiones según las leyes federales vigentes.

Por un análisis superficial de costo/beneficio, una de las omisiones del proponente es el pago de sobre $500 millones en bonos que costaría la propuesta. La Comisión Científica y Técnica de Casa Pueblo estima que a un interés de 6.125% (según la mas reciente emisión de bonos de la AEE) con una duración del préstamos a 30 años y con pagos a realizarse trimestralmente, el repago sería de al menos $36 millones al año. Las presunciones utilizadas para este cálculo se basan en el documento de emisión de bonos de la AEE.

 

¿Cuánto será la economía por combustible si se sustituye el 100% de los combustibles actuales de la AEE por gas natural? Presumiendo un ahorro en combustible del 18%, según los precios del 2008, (el ahorro real por compra de combustible será menor), se ahorrarían $360 millones por concepto de compra de combustible cuyo consumo en el 2009 fue estimado por la AEE en cerca de $2,000 millones. Sin embargo, la inversión de los $500 millones es sólo para la tubería. Si EcoEléctrica activa y desarrolla la última fase de expansión, éstos podrían, en el mejor de los casos, suplir gas natural para apenas el 15% de la generación eléctrica en la zona norte de la isla. Por lo tanto, el beneficio de la inversión del gasoducto del norte se reduce a sólo $54 millones (15% de los $360 millones o el equivalente de la generación real de la Planta de Palo Seco).

$54 millones en ahorro potencial por combustible a través del gasoducto, a lo que habría que restarle los siguientes gastos:

$36 millones de repago de deuda

$10 millones por ‘peaje’ a la EcoEléctrica ($0.246 por MBTU)

$12 – 15 millones en operación y mantenimiento (el contrato será mucho mayor)

DEFICIT = $4 a 7 millones al año

La premisa de ahorro económico NO se sustenta para la selección de esta alternativa lo que demuestra la NO-VIABILIDAD económica del proyecto. Este análisis establece que jamás habrá una reducción en la factura del abonado, al contrario, esta inversión coloca la deuda pública de la AEE en una condición precaria y pudiera causar un aumento en el costo por kW-h.

 

I. Fallas, omisiones e inconsistencias en la rigurosidad científica de la DIA

• Se debe comenzar el análisis estableciendo que el documento ambiental parte deuna premisa de selección y de mejor opción que es incorrecta. Se ha documentado que no hay la capacidad de suplir gas (gasificación) a un sistema como el que se propone analizar este documento ambiental. Es necesario dejar claro que el análisis de opción usado en el documento está viciado y es incorrecto.

• La DIA no menciona o calcula índices de abundancia o densidad de especies. Esta imprecisión limita cualquier evaluación ya que no se puede establecer si encontraron un individuo o cientos de individuos de una especie.

• Los inventarios de especies son dependiente de la estacionalidad, por ejemplo los datos se tomaron de mayo a julio de 2010, un mes lluvioso y dos meses secos en un año climatológicamente anormal. Por esto la información que provee el documento es deficiente y puede haber causado la omisión de especies de fauna en el área (por ejemplo excluye a especies migratorias).

• Los errores en nombres científicos y comunes de las especies reflejan superficialidad e inconsistencias en el documento. A continuación solo varios ejemplos de las deficiencias que existen en todo el documento.

Ejemplo en 3.2.2.1

coquí de Eneida (Eleutherodactylus eneidae)

Nombre incorrecto

Ejemplo en 3.2.2.3: ‘por el bosque de Río Abajo, en dicho bosque a la altura del Municipio de Utuado, podemos encontrar la siguiente fauna: desde la milla 28.78 hasta la milla 31.0, aproximadamente, murciélagos (bats)’

No hay detalles de tipo de murciélago lo que documenta la superficialidad del documento. Aun cuando el documento indica que no se impacta el Bosque de Río Abajo pero la fauna que se desplaza por vuelo en su hábitat NO PUEDE SER LIMITADO POR UN BORDE ADMINISTRATIVO como sería el límite de un bosque administrado por el Gobierno).

Ejemplo en 3.2.2.4: ‘Scaly-naped pigeon()’,

Nombre sólo en inglés y sin nombre científico

Ejemplos en 3.2.2.6: ‘y el cangrejo violinista.’

Sólo nombre común en español y sin nombre científico

‘El área alberga nueve especies de reptiles. Se encuentran varias especies de lagartijos del género Anolis’

No se indica cuales especies de reptiles, entre las que deben estar especies como la boa de Puerto Rico   (Epicrates inornatus),

• El documento no presenta claramente cuál es la huella de impacto de la construcción del gasoducto, alegando una servidumbre de mantenimiento de 150 pies (300’+ total) de la cual 100’ serán impactados durante la construcción y 50’ que serán mantenidos libre de vegetación con raíces. En el documento entonces se procede a efectuar un análisis de impacto con una servidumbre de 25’ (50 total), lo que resultara en una sub-representación del área impactada de un 50%.

• La superficialidad en la documentación de especies como los murciélagos representa la falta de reconocimiento en la funcionalidad de los ecosistemas y establece un análisis puntual y no regional para un tipo de proyecto que puede causar impacto más amplio a la construcción de ocurrir una explosión.

• Las dimensiones de áreas y distancias muestran una gran inconsistencia y deficiencia. Por ejemplo el áreas del Bosque de Río Abajo es de 2284ha y la DIA menciona un área de 8,902 millas cuadradas (2.54 veces el área de Puerto Rico). Igualmente el área del Bosque del Pueblo es de 369ha y la DIA reporta un área de 1,612 millas cuadradas (casi la mitad del área de Puerto Rico). Esta deficiencia del documento ambiental bajo consideración limita el proceso de análisis y causa problemas al público general en la evaluación del impacto ambiental. Entre la gran inconsistencia con las unidades de medidas utilizadas se encuentran los siguientes: m, m2, km, km2, mi, mi2, acres, ha, esto es inaceptable en un documento ambiental para poder hacer una evaluación efectiva.

• Una omisión que refleja la superficialidad del análisis se encuentra en la parte donde se indica que ‘no se afectarán las aguas subterráneas ya que los sumideros serán evitados durante el proceso de construcción’. No se explica cómo efectuarán este proceso y peor aun la alineación presentada usando un mapa de cuadrángulo para la zona de Manatí indica impacto a sumideros en la zona.

 

II. Impactos a las Áreas protegidas, zonas de prioridad para conservación y zonas boscosas

• En la sección 3.2.2.8 no se es claro sobre el impacto en el Bosque de Vega y se indica: ‘En esta área la acción propuesta impacta una huella permanente de 50 pies a lo largo de 0.42 millas. Dicha área se mitigará en una proporción de 2:1, dentro del mismo bosque’.

No se indica de forma clara el área y zona de impacto. El impacto considerado es puntual y no considera el efecto de borde en un terreno protegido. La mitigación considerada no es representativa del valor natural de un área designada y no debe ser menor de 3 a 1 y la prioridad de los terrenos a considerar debe ser establecida por las agencias responsable en que no reduzca mas la cantidad de terrenos protegidos en Puerto Rico.

• La DIA no es clara sobre el impacto en límites del Área con Prioridad de Conservación (APC) del Carso del Norte. No se hace referencia al Estudio del Carso que preparó el DRNA como parte del APC del Carso. La DIA identifica varias especies que serán impactados por la alineación, de estos destacamos la palma de lluvia, Gaussia attenuata, el ortegón, Coccoloba rugossa y el palo de violeta, Polygala cowelii. En el caso de la fauna destacamos la boa de Puerto Rico, Epicrates inornatus, que es una especies protegida legalmente a nivel federal y estatal.

• La alineación propuesta impacta la Reserva Natural Caño Tiburones, y entra dentro de terrenos de la Reserva, dentro de la zona de amortiguamiento y por terrenos de Área con Prioridad de Conservación establecido por agencias estatales. La DIA no establece un proceso claro de mitigación para estos terrenos, lo cual no permite al público establecer una justa evaluación del documento presentado para el proyecto.

• El documento ambiental no presenta ningún análisis de impactos indirectos o acumulativos en las áreas protegidas y los hábitats que se proponen impactar. La fragmentación de bosques, sistemas de humedales y hábitats aun cuando sea por bordes de carreteras debe ser analizado con mayor rigurosidad.

• El Bosque de Río Abajo es un sistema natural de alta complejidad por su ubicación en una zona de vida húmeda y por su base geológica. El segmento que impacta este sistema es considerado de forma somera y general porque se utilizará la servidumbre de la carretera PR-10. Hay que destacar que la carretera PR-10 pasa por sobre once sumideros que fueron acondicionados al momento de la construcción de la misma. Las obras de construcción tenían la intensión de mantener la función de estos sumideros y reducir los impactos en la región por los cambios en hidrología que esto representa. El documento ambiental NO considera esta situación lo que puede representar problemas para las condiciones del Bosque de Río Abajo y peor aún puede afectar la fortaleza de los terrenos por donde discurre la PR-10.

 

III. Impactos a la Biodiversidad

La deficiencia en la evaluación de la biodiversidad se documenta con varios ejemplos.

Especies en Peligro de Extinción

• El guabairo pequeño de Puerto Rico (Caprimulgus noctitherus) que es una especie designada en peligro de extinción se verá impactada por el proyecto. La alineación presentada para la parte de Peñuelas está identificada por agencias estatales como el hábitat de mejor calidad para esta especie en toda la zona donde ésta habita. Las áreas están documentadas por ser zonas de buena condición para su anidaje.

• El coquí llanero (Eleutherodactylus juanariveroi) cuenta con una definición de hábitat crítico esencial y la alineación propuesta afecta esta zona. Los humedales palustres que atravesará la alineación propuesta constituyen hábitat potencial para esta especie en peligro crítico de extinción.

 

IV. Impactos a la hidrología

• No se calcula el flujo mínimo de las áreas a impactar. El documento ambiental indica que el proceso de construcción no impactará los cuerpos de agua pero la descripción somera del proceso no permite al público emitir una justa evaluación de la actividad.

• No se toman en consideración el agua de escorrentías y los cambios de flujos a crearse como parte del proceso de construcción y por la creación de la servidumbre permanente que no puede tener ni crecimiento de raíces según el documento ambiental.

• No toman en consideración problemas de sedimentación de ríos y riachuelos como consecuencia de la construcción.

• El documento ambiental no presenta como se mantendrán condiciones hidrológicas que son necesaria para mantener la funcionabilidad de las ciénagas y humedales. Estos sistemas cuentan con una composición de flora particular que es necesaria para mantener los servicios ambientales de ellos.

• El proyecto pasa por múltiples ríos, por áreas de mangle y humedales. El documento ambiental, suprime los impactos sobre estos sistemas de forma somera y general indicando que se pasará bajo el cauce y al margen del mangle asociado. Esto no permite una evaluación justa del impacto ambiental de estos sistemas.

 

V. Análisis de suelos

• Este documento padece igualmente de superficialidad en el análisis de suelo. Por ejemplo alguna de las faltas en el análisis omiten zonas extensas asociadas a depósitos naturales de minerales ricos en pirita y calcopirita. La remoción y exposición de estos suelos de la serie Humatas al aire promoverá oxidación biológica acelerada de estos complejos formando ácido sulfúrico en el proceso conocido como ‘Drenaje Ácidos Minero’. La ZONA de CORROSIÓN acelerada seextiende a lo largo de 8.37 kilómetros y por consiguiente el área expuesta durante la construcción se acercaría a 42 hectáreas, dependiendo que número deseen utilizar para el ancho de la huella de construcción.

• Los suelos por donde discurre el proyecto son presentados de forma somera con una descripción general del tipo de suelo. El documento ambiental no considera cambios en consistencia de suelos los cuales pueden expandirse y cambiar en consistencia una vez son expuesto a oxidación, periodos extremos de sequía o saturación en agua. No es posible evaluar el proyecto sin esta información crítica ya que se explica que gran parte de la tubería será soterrada.

 

VI. Riesgos

La DIA no documenta los riesgos ambientales basados en los criterios de fallas en las tuberías de gasoductos de ‘US Department of Transportation – Office for Pipeline Safety’.

Zona de Corrosión Acelerada: 8.37 kilómetros

• Los terrenos de la zona minera tienen unas características únicas en su suelo lo cual al ser expuestos a las inclemencias del tiempo y a procesos de oxidación creando lixiviados ácidos.

• Este proceso ocurriría a lo largo de 8.37 kilómetros, y por consiguiente el área expuesta durante la construcción se acercaría a 42 hectáreas, dependiendo que número deseen utilizar para el ancho de la huella de construcción.

Zonas inundables: 60.46 kilómetros

• Riesgos por inundaciones: 60.46 kilómetros de la ruta del gasoducto está en una zona de susceptible a inundaciones, esto se divide en 19.7 kilómetros en Zona 2 y 40.77 kilómetros en Zona 1.

Zonas propensas a deslizamientos: 39.68 kilómetros

• El proyecto discurre por 39.1 kilómetros de zona de susceptibilidad a deslizamientos.

• Del segmento que discurre por la zona de susceptibilidad a deslizamientos, 579.1 metros de la tubería pasa por zonas de las más alta susceptibilidad a deslizamientos.

Zonas de topografía escarpada

• El proyecto impactará 671.15 acres (271.6 hectareas) de terrenos escarpados con alto potencial de erosión.

Sismicidad

• La DIA hace un estudio de geología en la alineación del gasoducto, éste incluye solamente las dos fallas sísmicas que se encuentra en la ruta y las consideran inactivas sin ningún otro acercamiento más profundo y responsable. Igualmente irresponsable es describir los eventos sísmicos que ocurren a un radio de 1,000 metros del tubo (1 kilómetros a cada lado) durante los últimos 9 años (2000-2009). Primero el impacto de un sismo depende de su magnitud y en la mayoría de los casos es mucho mayor que un radio de 1 kilómetro y segundo 10 años no es un intérvalo de tiempo juicioso para evaluar sismicidad y declarar inactividad de estas fallas.

Zonas bajo riesgo de tsunamis: 3.3 kilómetros

• Unos 3.3 kilómetros de la tubería pasan por área de riesgo de tsunamis en el litoral costero de Levittown, municipio de Toa Baja.

Zonas de susceptibilidad de incendios: 15.57 kilómetros

• Unos 15.57 kilómetros de la tubería pasan por áreas de susceptibilidad a incendios silvestre. De esta área unos 11.62 kilómetros pasa por la zona de mayor incidencia e incluye la ruta su paso adyacente al Vertedero Regional de Arecibo que se ha quemado en varias ocasiones. Los fuegos en vertederos son difíciles de controlar y pueden tomar meses antes de su extinción completa. Cambios en temperatura afectan la presión en la tubería siendo una de las categorías reconocidas por el USDOT como causante de fallas en gasoductos.

 

CONCLUSIÓN

Basándonos en las fallas, errores, omisiones y la subestimación de daños a nuestros recursos naturales presentados declaramos que el documento ambiental evaluado NO CUMPLE con los criterios necesarios para que el público y las comunidades puedan hacer una justa evaluación de los impactos del proyecto propuesto. La respuesta más responsable que puede hacer la Autoridad de Energía Eléctrica a este proceso es retirar el documento ambiental presentado. Volvemos a establecer que el documento ambiental parte de una premisa de selección y de mejor opción que es incorrecta. Se ha documentado que no hay la capacidad de suplir gas (gasificación) a un sistema como el que se propone analizar este documento ambiental. Es necesario dejar claro que el análisis de opción usado en el documento es incorrecto.

La otra acción que solicitamos es que la Junta de Calidad Ambiental cumpla con su deber ministerial y proceda a no aceptar el documento ambiental presentado. El proyecto tiene un costo de $500 millones para producir una fracción mínima de la energía eléctrica que utiliza el país mientras coloca un efecto negativo desproporcional sobre nuestros recursos naturales. El impacto sobre la infraestructura de agua, zonas agrícolas, bosques y su diversidad es incalculable con una DIA que padece de superficialidad. Además de no representar un beneficio económico para el país y colocar la generación eléctrica en un estado de fragilidad crítica, la DIA aumenta la desconfianza del público sobre la seguridad del proyecto. No hay posibilidad real de que el documento sea aceptado bajo los criterios de la Ley de Política Ambiental de Puerto Rico.